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1. David Pogue, Don't Just Chat, Do Something", The New York Times, 30 de enero de 2000.
2. Richard M. Stallman, Free Software, Free Societies 57 ( Joshua Gay, ed. 2002).
3. William Safire, The Great Media Gulp", New York Times, 22 de mayo de 2003.
4. St. George Tucker, Blackstone's Commentaries 3 (South Hackensack, N.J.: Rothman Reprints, 1969), 18.
5. Los Estados Unidos contra Causby, U.S. 328 (1946): 256, 261. El tribunal halló que podía haber una "expropiación" si el uso de sus tierras por parte del gobierno efectivamente destruía el valor de la tierra de los Causby. Este ejemplo me fue sugerido por el maravilloso artículo de Keith Aoki (Intellectual) Property and Sovereignty: Notes Toward a Cultural Geography of Authorship", Stanford Law Review 48 (1996): 1293, 1333. Véase también Paul Goldstein, Real Property (Mineola, N.Y.: Foundation Press, 1984), 1112-13.
6. Lawrence Lessing, Man of High Fidelity: Edwin Howard Armstrong (Philadelphia: J. B. Lipincott Company, 1956), 209.
7. Véase Saints: The Heroes and Geniuses of the Electronic Era", First Electronic Church of America, at www.webstationone.com/fecha, disponible en el enlace #1.
8. Lessing, 226.
9. Lessing, 256.
10. Amanda Lenhart, The Ever-Shifting Internet Population: A New Look at Internet Access and the Digital Divide", Pew Internet and American Life Project, 15 de abril de 2003: 6, disponible en el enlace #2.
11. Éste no es el único propósito del copyright, aunque es el propósito abrumadoramente primordial del copyright establecido en la constitución federal. La ley estatal del copyright históricamente protegía no sólo los intereses comerciales en lo que respecta a la publicación, sino también un interés por permanecer anónimo. Al concederles a los autores el derecho exclusivo a la primera publicación, la ley estatal del copyright les daba el poder de controlar la difusión de datos sobre ellos. Véase Samuel D. Warren and Louis D. Brandeis, The Right to Privacy", Harvard Law Review 4 (1890): 193, 198-200.
12. Véase Jessica Litman, Digital Copyright (New York: Prometheus Books, 2001), capítulo. 13.
13. Amy Harmon, Black Hawk Download: Moving Beyond Music, Pirates Use New Tools to Turn the Net into an Illicit Video Club", New York Times, 17 de enero de 2002.
14. Neil W. Netanel, Copyright and a Democratic Civil Society", Yale Law Journal 106 (1996): 283.
15. Bach contra Longman, 98 Eng. Rep. 1274 (1777) (Mansfield).
16. Véase Rochelle Dreyfuss, “Expressive Genericity: Trademarks as Language in the Pepsi Generation", Notre Dame Law Review 65 (1990): 397.
17. Lisa Bannon, “The Birds May Sing, but Campers Can't Unless They Pay Up", Wall Street Journal, 21 de agosto de 1996, disponible en el enlace #3; Jonathan Zittrain, “Calling Off the Copyright War: In Battle of Property vs. Free Speech, No One Wins", Boston Globe, 24 de noviembre de 2002.
18. En The Rise of the Creative Class (New York: Basic Books, 2002), Richard Florida documenta un cambio en la naturaleza del trabajo, en dirección a un trabajo creativo. Su obra, no obstante, no trata directamente de las condiciones legales bajo las cuales la creatividad se hace posible o queda asfixiada. Estoy ciertamente de acuerdo con él en lo que respecta a la importancia y la significación de estos cambios, pero también creo que las condiciones bajo las que serán posibles son mucho más tenues.
19. Leonard Maltin, Of Mice and Magic: A History of American Animated Cartoons (New York: Penguin Books, 1987), 34-35.
20. Les estoy agradecido a David Gerstein y a su cuidadosa historia, descrita en el enlace #4. Según Dave Smith de los Archivos Disney, Disney pagó royalties para usar la música de cinco canciones en Steamboat Willie: “Steamboat Bill”, “The Simpleton” (Delille), “Mischief Makers” (Carbonara), “Joyful Hurry No. 1” (Baron), and “Gawky Rube” (Lakay). Una sexta canción, “The Turkey in the Straw", ya estaba en el dominio público. Carta de David Smith a Harry Surden, 10 de julio de 2003, copia en mano del autor.
21. Él también era un fan del dominio público. Véase Chris Sprigman, “The Mouse that Ate the Public Domain”, Findlaw, 5 de marzo de 2002, en enlace #5.
22. Hasta 1976, la ley del copyright concedía al autor la posibilidad de tener dos plazos: un plazo inicial y un plazo renovado. He calculado el plazo "medio" determinando la media ponderada del total de registros para un año determinado y la proporción de renovaciones. De manera que, si se registran 100 copyrights en el año 1, y solamente 15 se renuevan, y el plazo de renovación es 28 años, entonces el plazo medio es 32.2. Para los datos de renovación y otros datos relevantes, véase el sitio web asociado con este libro, disponible en el enlace #6.
23. Para una excelente historia, véase Scott McCloud, Reinventing Comics (New York: Perennial, 2000).
24. Véase Salil K. Mehra, “Copyright and Comics in Japan: Does Law Explain Why All the Comics My Kid Watches Are Japanese Imports?” Rutgers Law Review 55 (2002): 155, 182. “Debe haber una racionalidad económica colectiva que lleve a que los artistas de manga y anime renuncien a tomar acciones legales contra esta violación de copyright. Una hipótesis es que puede que todos los artistas de manga se beneficien colectivamente si ponen a un lado sus intereses individuales y deciden no hacer cumplir sus derechos legales. Éste esencialmente un dilema de prisionero resuelto”.
25. El término propiedad intelectual es de un origen relativamente reciente. Véase Siva Vaidhyanathan, Copyrights and Copywrongs, 11 (New York: New York University Press, 2001). Véase también Lawrence Lessig, The Future of Ideas (New York: Random House, 2001), 293 n. 26. El término describe acertadamente una serie de derechos de "propiedad"--copyright, patentes, trademark y trade-secret--pero la naturaleza de esos derechos es muy diferente.
26. Reese V. Jenkins, Images and Enterprise (Baltimore: Johns Hopkins University Press, 1975), 112.
27. Brian Coe, The Birth of Photography (New York: Taplinger Publishing, 1977), 53.
28. Jenkins, 177.
29. Basado en una tabla en Jenkins, p. 178.
30. Coe, 58.
31. Para casos ilustrativos, véase, por ejemplo, Pavesich contra N.E. Life Ins. Co., 50 S.E. 68 (Ga. 1905); Foster-Milburn Co. contra Chinn, 123090 S.W. 364, 366 (Ky. 1909); Corliss contra Walker, 64 F. 280 (Mass. Dist. Ct. 1894).
32. Samuel D. Warren and Louis D. Brandeis, “The Right to Privacy”, Harvard Law Review 4 (1890): 193.
33. Véase Melville B. Nimmer, “The Right of Publicity”, Law and Contemporary Problems 19 (1954): 203; William L. Prosser, “Privacy”, California Law Review 48 (1960) 398-407; White contra Samsung Electronics America, Inc., 971 F. 2d 1395 (9th Cir. 1992), cert. denied, 508 U.S. 951 (1993).
34. H. Edward Goldberg, “Essential Presentation Tools: Hardware and Software You Need to Create Digital Multimedia Presentations”, cadalyst, 1 febrero de 2002, disponible en el enlace #7.
35. Judith Van Evra, Television and Child Development (Hillsdale, N.J.: Lawrence Erlbaum Associates, 1990); “Findings on Family and TV Study”, Denver Post, 25 mayo de 1997, B6.
36. Entrevista con Elizabeth Daley y Stephanie Barish, 13 de diciembre de 2002.
37. Véase Scott Steinberg, “Crichton Gets Medieval on PCs”, E!online, 4 de noviembre de 2000, disponible en el enlace #8; “Timeline”, 22 de noviembre de 2000, disponible en el enlace #9.
38. Entrevista con Daley y Barish.
39. Ibid.
40. Véase, por ejemplo, Alexis de Tocqueville, Democracy in America, lib. 1, trad. Henry Reeve (New York: Bantam Books, 2000), capítulo 16.
41. Bruce Ackerman y James Fishkin, “Deliberation Day”, Journal of Political Philosophy 10 (2) (2002): 129.
42. Cass Sunstein, Republic.com (Princeton: Princeton University Press, 2001), 65-80, 175, 182, 183, 192.
43. Noah Shachtman, “With Incessant Postings, a Pundit Stirs the Pot”, New York Times, 16 de enero de 2003, G5.
44. Entrevista telefónica con David Winer, 16 de abril de 2003.
45. John Schwartz, “Loss of the Shuttle: The Internet; A Wealth of Information Online”, New York Times, 2 de febrero de 2003, A28; Staci D. Kramer, “Shuttle Disaster Coverage Mixed, but Strong Overall”, Online Journalism Review, 2 de febrero de 2003, disponible en el enlace #10.
46. Véase Michael Falcone, “Does an Editor's Pencil Ruin a Web Log?” New York Times, 29 de septiembre de 2003, C4. (“No todas las organizaciones de noticias han sido tan comprensivas con los empleados que tienen su blog. Kevin Sites, un corresponsal de la CNN en Irak que comenzó un blog sobre sus informaciones sobre la guerra el 9 de marzo, dejó de publicar doce días más tarde a petición de sus jefes. El año pasado, Steve Olafson, un reportero del Houston Chronicle, fue despedido por mantener un weblog personal, publicado bajo seudónimo, que trataba de algunos de los asuntos y las personas que estaba cubriendo").
47. Véase, por ejemplo, Edward Felten y Andrew Appel, “Technological Access Control Interferes with Noninfringing Scholarship”, Communications of the Association for Computer Machinery 43 (2000): 9.
48. Tim Goral, “Recording Industry Goes After Campus P-2-P Networks: Suit Alleges $97.8 Billion in Damages”, Professional Media Group LCC 6 (2003): 5, disponible en 2003 WL 55179443.
49. Encuesta del empleo ocupacional, U.S. Dept. of Labor (2001) (27-2042—Musicians and Singers). Véase también National Endowment for the Arts, More Than One in a Blue Moon (2000).
50. Douglas Lichtman expresa una idea relacionada in “KaZaA and Punishment”, Wall Street Journal, 10 de septiembre de 2003, A24.
51. Quiero darle las gracias a Peter DiMauro por dirigirme a esta historia extraordinaria. Véase también Siva Vaidhyanathan, Copyrights and Copywrongs, 87-93, que detalla las "aventuras" de Edison con el copyright y las patentes.
52. J. A. Aberdeen, Hollywood Renegades: The Society of Independent Motion Picture Producers (Cobblestone Entertainment, 2000) y textos expandidos publicados en “The Edison Movie Monopoly: The Motion Picture Patents Company vs. the Independent Outlaws", disponible en el enlace #11. Para una discusión de los m0tivos económicos detrás de tanto estos límites como los límites impuestos por Victor a los fonógrafos, véase Randal C. Picker, “From Edison to the Broadcast Flag: Mechanisms of Consent and Refusal and the Propertization of Copyright” (septiembre de 2002), University of Chicago Law School, James M. Olin Program in Law and Economics, Working Paper No. 159.
53. 3. Marc Wanamaker, “The First Studios”, The Silents Majority, archivado en el enlace #12.
54. To Amend and Consolidate the Acts Respecting Copyright: Hearings on S. 6330 and H.R. 19853 Before the ( Joint) Committees on Patents, 59th Cong. 59, 1st sess. (1906) (declaración del Senator Alfred B. Kittredge, de Dakota del Sur, presidente), reimpreso en Legislative History of the 1909 Copyright Act, E. Fulton Brylawski y Abe Goldman, eds. (South Hack- ensack, N.J.: Rothman Reprints, 1976).
55. To Amend and Consolidate the Acts Respecting Copyright, 223 (declaración de Nathan Burkan, abogado de la Music Publishers Association).
56. To Amend and Consolidate the Acts Respecting Copyright, 226 (declaración de Nathan Burkan, abogado de la Music Publishers Association).
57. To Amend and Consolidate the Acts Respecting Copyright, 23 (declaración de John Philip Sousa, compositor).
58. To Amend and Consolidate the Acts Respecting Copyright, 283-84 (declaración de Albert Walker, representante de la Auto-Music Perforating Company of New York).
59. To Amend and Consolidate the Acts Respecting Copyright, 376 (memorandum preparado por Philip Mauro, consejo general de patentes de la American Graphophone Company Association).
60. Copyright Law Revision: Hearings on S. 2499, S. 2900, H.R. 243, y H.R. 11794 Before the ( Joint) Committee on Patents, 60th Cong., 1st sess., 217 (1908) (statement of Senator Reed Smoot, chairman), reimpreso en Legislative History of the 1909 Copyright Act, E. Fulton Brylawski y Abe Goldman, eds. (South Hackensack, N.J.: Rothman Reprints, 1976).
61. Copyright Law Revision: Report to Accompany H.R. 2512, House Committee on the Judiciary, 90th Cong., 1st sess., House Document no. 83, 66 (8 March 1967). Le agradezco a Glenn Brown el haberme llamado la atención sobre este informe.
62. Véase 17 United States Code, secciones 106 and 110. Al principio, las discográficas imprimían "No licenciado para emisión radiofónica" y otros mensajes con el propósito de restringir la capacidad de tocar un disco en una emisora de radio. El juez Learned Hard rechazó el argumento de que un aviso pegado a un disco podía restringir los derechos de la emisora. Véase RCA Manufacturing Co. contra Whiteman, 114 F. 2d 86 (2nd Cir. 1940). Véase también Randal C. Picker, “From Edison to the Broadcast Flag: Mechanisms of Consent and Refusal and the Propertization of Copyright”, University of Chicago Law Review 70 (2003): 281.
63. Copyright Law Revision—CATV: Hearing on S. 1006 Before the Subcommittee on Patents, Trademarks, and Copyrights of the Senate Committee on the Judiciary, 89th Cong., 2nd sess., 78 (1966) (declaración de Rosel H. Hyde, presidente de la Federal Communications Commission).
64. Copyright Law Revision—CATV, 116 (declaración de Douglas A. Anello, consejo general de la National Association of Broadcasters).
65. Copyright Law Revision—CATV, 126 (declaración de Ernest W. Jennes, consejo general de la Association of Maximum Service Telecasters, Inc.).
66. Copyright Law Revision—CATV, 169 (declaración conjunta de Arthur B. Krim, presidente de United Artists Corp., y John Sinn, presidente de United Artists Television, Inc.).
67. Copyright Law Revision—CATV, 209 (declaración de Charlton Heston, presidente del Screen Actors Guild).
68. Copyright Law Revision—CATV, 216 (declaración de Edwin M. Zimmerman, actuando como ayudante del fiscal general).
69. Véase, por ejemplo, National Music Publisher's Association, The Engine of Free Expression: Copyright on the Internet—The Myth of Free Information, disponible en el enlace #13. “La amenaza de la piratería--el uso de la obra creativa de otro sin permiso o compensación--ha crecido con Internet”.
70. Véase IFPI (International Federation of the Phonographic Industry), The Recording Industry Commercial Piracy Report 2003, julio de 2003, disponible en el enlace #14. Véase también Ben Hunt, “Companies Warned on Music Piracy Risk”, Financial Times, 14 de febrero de 2003, 11.
71. Véase Peter Drahos con John Braithwaite, Information Feudalism: Who Owns the Knowledge Economy? (New York: The New Press, 2003), 10-13, 209. El acuerdo sobre los Aspectos Relacionados con el Comercio de los Derechos de Propiedad Intelectual (TRIPS en inglés) obliga a las naciones miembro a crear mecanimos administrativos y punitivos para los derechos de propiedad intelectual, una propuesta costosa para los países en vías de desarrollo. Además, los derechos de patentes pueden llevar a precios más altos para industrias básicas como la agricultura. Los críticos de los TRIPS cuestionan la disparidad entre las cargas impuestas a los países en vías de desarrollo y los benficios conferidos a los países industrializados. Los TRIPS permiten que los gobiernos empleen patentes para usos públicos y no comerciales sin obtener antes el permiso de los dueños de la patente. Las naciones en vías de desarrollo pueden usar esto para recibir los beneficios de las patentes extranjeras a precios más bajos. Ésta es una estrategia prometedora para estos países dentro del marco de los TRIPS.
72. Para un análisis del impacto económico de la tecnología de copia, véase Stan Liebowitz, Rethinking the Network Economy (New York: Amacom, 2002), 144-90. “En algunas instancias [...] el impacto de la piratería en la capacidad del dueño del copyright para obtener el valor de la obra será insignificante. Un ejemplo obvio es el caso en el que el individuo que se involucra en la piratería no habría comprado un original incluso si la piratería no hubiera sido una opción". Ibid., 149.
73. Bach contra Longman, 98 Eng. Rep. 1274 (1777).
74. 5. Véase Clayton M. Christensen, The Innovator's Dilemma: The Revolutionary National Bestseller That Changed the Way We Do Business (New York: HarperBusiness, 2000). El profesor Christensen examina por qué las compañías que hacen que surja y después dominan un área de productos son frecuentemente incapaces de hallar los usos más creativos y transformadores de paradigmas de sus propios productos. Éste trabajo habitualmente recae sobre innovadores externos, quienes reensamblan las tecnologías ya existentes de formas innovadoras. Para una discusión de las ideas de Christensen, véase Lawrence Lessig, Future, 89-92, 139.
75. Véase Carolyn Lochhead, “Silicon Valley Dream, Hollywood Nightmare”, San Francisco Chronicle, 24 de septiembre de 2002, A1; “Rock 'n' Roll Suicide”, New Scientist, 6 de julio de 2002, 42; Benny Evangelista, “Napster Names CEO, Secures New Financing”, San Francisco Chronicle, 23 de mayo de 2003, C1; “Napster's Wake-Up Call”, Economist, 24 de junio de 2000, 23; John Naughton, “Hollywood at War with the Internet” (London) Times, 26 de julio 2002, 18.
76. Véase Ipsos-Insight, TEMPO: Keeping Pace with Online Music Distribution (septiembre 2002), informando de que el 28% de los estadounidenses de más de once años de edad han descargado música de Internet y un 30% han escuchado archivos musicales almacenados en sus computadoras.
77. Amy Harmon, “Industry Offers a Carrot in Online Music Fight”, New York Times, 6 de junio de 2003, A1.
78. Véase Liebowitz, Rethinking the Network Economy, 148-49.
79. Véase Cap Gemini Ernst & Young, Technology Evolution and the Music Industry's Business Model Crisis (2003), 3. Este informe describe el esfuerzo de la industria musical para estigmatizar al práctica naciente de grabar cassettes en los setenta, incluyendo una campaña de publicidad que incluía una cassette con forma de calavera y el mensaje "Las grabaciones caseras están matando la música".
Cuando la cinta digital de audio se convirtió en una amenaza, la Oficina de Valoración Técnica realizó un estudio del comportamiento de los consumidores. En 1988, el 40% de los consumidores mayores de diez años de edad habían grabado música en un formato de cassette. U.S. Congress, Office of Technology Assessment, Copyright and Home Copying: Technology Challenges the Law, OTA-CIT-422 (Washington, D.C.: U.S. Government Printing Office, octubre de 1989), 145-56.
80. U.S. Congress, Copyright and Home Copying, 4.
81. Véase Recording Industry Association of America, 2002 Yearend Statistics, disponible en el enlace #15. Un informe posterior indica pérdidas aún mayores. Véase Recording Industry Association of America, Some Facts About Music Piracy, 25 de junio de 2003, disponible en el enlace #16: “En los últimos cuatro años, las remesas de música grabada han caído en un 26%, de 1.160 millones de unidades en 1999 a 860 millones de unidades en 2002 en los EE.UU. (basado en unidades enviadas). En términos de ventas, los ingresos han caido en un 14%, de 14.600 millones de dólares en 1999 a 12.600 millones de dólares el año pasado (basado en el valor en dólares estadounidenses de las remesas). La industria musical a nivel mundial caido de ser una industria de 39.000 millones de dólares en 2000 a ser una industria de 32.000 millones de dólares (basado en el valor en dólares estadounidenses de las remesas)”.
82. Jane Black, “Big Music's Broken Record”, BusinessWeek online, 13 de febrero de 2003, disponible en el enlace #17.
83. Ibid.
84. Según un cálculo, el 75% de la música publicada por las grandes discográficas ya está descatalogada. Véase Online Entertainment and Copyright Law—Coming Soon to a Digital Device Near You: Hearing Before the Senate Committee on the Judiciary, 107th Cong., 1st sess. (3 de april de 2001) (declaración preparada por la Future of Music Coalition), disponible en el enlace #18.
85. Mientras que no hay buenas estimaciones del número de tiendas de discos usados existentes, en 2002 había 7.198 libreros de segunda mano en los EE.UU., un incremento del 20% desde 1993. Véase Book Hunter Press, The Quiet Revolution: The Expansion of the Used Book Market (2002), disponible en el enlace #19. Los discos de segunda mano supusieron 260 millones de dólares en ventas en 2002. Véase National Association of Recording Merchandisers, “2002 Annual Survey Results”, disponible en el enlace #20.
86. Véase Transcript of Proceedings, In Re: Napster Copyright Litigation at 34- 35 (N.D. Cal., 11 July 2001), nos. MDL-00-1369 MHP, C 99-5183 MHP, disponible en el enlace #21. Para un relato del litigio y su efecto negativo en Napster, véase Joseph Menn, All the Rave: The Rise and Fall of Shawn Fanning's Napster (New York: Crown Business, 2003), 269-82.
87. Copyright Infringements (Audio and Video Recorders): Hearing on S. 1758 Before the Senate Committee on the Judiciary, 97th Cong., 1st and 2nd sess., 459 (1982) (testimonio de Jack Valenti, presidente, Motion Picture Association of America, Inc.).
88. Copyright Infringements (Audio and Video Recorders), 475.
89. Universal City Studios, Inc. contra Sony Corp. of America, 480 F. Supp. 429, 438 (C.D. Cal., 1979).
90. Copyright Infringements (Audio and Video Recorders), 485 (testimonio de Jack Valenti).
91. Universal City Studios, Inc. contra Sony Corp. of America, 659 F. 2d 963 (9th Cir. 1981).
92. Sony Corp. of America contra Universal City Studios, Inc., 464 U.S. 417, 431 (1984).
93. Éstas son las instancias más importantes en nuestra historia, pero también hay otros casos. La tecnología de la cinta de audio digital (DAT en inglés), por ejemplo, fue regulada por el Congreso para minimizar el riesgo de piratería. El remedio impuesto por el Congreso supuso una carga para los productores de DATs, al gravar las ventas de cintas y controlar la tecnología de la DAT. Véase Audio Home Recording Act of 1992 (Title 17 of the United States Code), Pub. L. No. 102-563, 106 Stat. 4237, codified at 17 U.S.C. §1001. Una vez más, sin embargo, esta regulación no eliminó la oportunidad para un viaje gratis en el sentido en el que lo he descrito. Véase Lessig, Future, 71. Véase también Picker, “From Edison to the Broadcast Flag”, University of Chicago Law Review 70 (2003): 293-96.
94. Sony Corp. of America contra Universal City Studios, Inc., 464 U.S. 417, 432 (1984).
95. John Schwartz, “New Economy: The Attack on Peer-to-Peer Software Echoes Past Efforts”, New York Times, 22 de septiembre de 2003, C3.
96. Carta de Thomas Jefferson a Isaac McPherson (13 de agosto de 1813) en The Writings of Thomas Jefferson, vol. 6 (Andrew A. Lipscomb y Albert Ellery Bergh, eds., 1903), 330, 333-34.
97. Como los realistas legales le enseñaron al derecho estadounidense, todos los derechos de propiedad son intangibles. Un derecho de propiedad es simplemente un derecho que un individuo tiene contra el mundo para hacer o no ciertas cosas que pueden unidas o no a un objeto físico. El derecho en sí es intangible, incluso si el objeto al cual está (metafóricamente) unido es tangible. Véase “What Is Property? Putting the Pieces Back Together”, Arizona Law Review 45 (2003): 373, 429 n. 241.
98. A Jacob Tonson típicamente se le recuerda por su asociación con prominentes figuras literarias del siglo XVIII, especialmente John Dryden, y por sus hermosas "ediciones definitivas" de obras clásicas. Además de Romeo y Julieta, publicó una sorprendente colección de obras que todavía permanecen en el corazón del canon inglés, incluyendo las obras completas de Shakespeare, Ben Jonson, John Milton y John Dryden. Véase Keith Walker, “Jacob Tonson, Bookseller”, American Scholar 61:3 (1992): 424-31.
99. Lyman Ray Patterson, Copyright in Historical Perspective (Nashville: Vanderbilt University Press, 1968), 151-52.
100. Como elegantemente argumenta Siva Vaidhyanathan, es erróneo llamar a esto una "ley de copy- right”. Véase Vaidhyanathan, Copyrights and Copywrongs, 40.
101. Philip Wittenberg, The Protection and Marketing of Literary Property (New York: J. Messner, Inc., 1937), 31.
102. A Letter to a Member of Parliament concerning the Bill now depending in the House of Commons, for making more effectual an Act in the Eighth Year of the Reign of Queen Anne, entitled, An Act for the Encouragement of Learning, by Vesting the Copies of Printed Books in the Authors or Purchasers of such Copies, during the Times therein mentioned (Londres, 1735), en Brief Amici Curiae of Tyler T. Ochoa et al., 8, Eldred v. Ashcroft, 537 U.S. 186 (2003) (No. 01-618).
103. Lyman Ray Patterson, “Free Speech, Copyright, and Fair Use”, Vanderbilt Law Review 40 (1987): 28. Para un relato maravillosamente vivo, véase Vaidhyanathan, 37-48.
104. Para un relato convincente, véase David Saunders, Authorship and Copyright (London: Routledge, 1992), 62-69.
105. Mark Rose, Authors and Owners (Cambridge: Harvard University Press, 1993), 92.
106. Ibid., 93.
107. Lyman Ray Patterson, Copyright in Historical Perspective, 167 (citando a Borwell).
108. Howard B. Abrams, “The Historic Foundation of American Copyright Law: Exploding the Myth of Common Law Copyright”, Wayne Law Review 29 (1983): 1152.
109. Ibid., 1156.
110. Rose, 97.
111. Ibid.
112. Para una excelente argumentación de que un uso semejante es "uso justo", pero que los abogados no permiten que se reconozca que es un "uso justo", véase Richard A. Posner con William F. Patry, “Fair Use and Statutory Reform in the Wake of Eldred” (borrador en mano del autor), University of Chicago Law School, 5 de agosto de 2003.
113. Técnicamente, los derechos que Alben tenía que obtener eran principalmente los de imagen--los derechos que un artista tiene para controlar la explotación comercial de su imagen. Pero esos derechos también son una carga para la creatividad "Toma, mezcla, quema", como demuestra este capítulo.
114. U.S. Department of Commerce Office of Acquisition Management, Seven Steps to Performance-Based Services Acquisition, disponible en el enlace #22.
115. La tentación continúa, sin embargo. Brewster Kahle informa de que la Casa Blanca cambia sus propios comunicados de prensa sin avisar. El 13 de mayo de 2003, un comunicado de prensa afirmaba que "Las operaciones de combate en Irak han terminado". Lo cual se cambió sin aviso a "Las operaciones de combate de importancia en Irak han terminado". E-mail de Brewster Kahle, 1 de diciembre de 2003.
116. Doug Herrick, “Toward a National Film Collection: Motion Pictures at the Library of Congress”, Film Library Quarterly 13 nos. 2-3 (1980): 5; Anthony Slide, Nitrate Won't Wait: A History of Film Preservation in the United States (Jefferson, N.C.: McFarland & Co., 1992), 36.
117. Dave Barns, “Fledgling Career in Antique Books: Woodstock Landlord, Bar Owner Starts a New Chapter by Adopting Business”, Chicago Tribune, 5 September 1997, at Metro Lake 1L. De los libros publicados entre 1927 y 1946, sólo un 2.2 estaban en catálogo en 2002. R. Anthony Reese, “The First Sale Doctrine in the Era of Digital Networks”, Boston College Law Review 44 (2003): 593 n. 51.
118. Home Recording of Copyrighted Works: Hearings on H.R. 4783, H.R. 4794, H.R. 4808, H.R. 5250, H.R. 5488, y H.R. 5705 Before the Subcommittee on Courts, Civil Liberties, and the Administration of Justice of the Committee on the Judiciary of the House of Representatives, 97th Cong., 2nd sess. (1982): 65 (testimonio de Jack Valenti).
119. Los abogados hablan de la propiedad no como de una cosa absoluta, sino como una serie de derechos que a veces están asociados con un objeto en particular. Así, "mi derecho a la propiedad" de mi coche me da el derecho al uso exclusivo del mismo, pero no el derecho a conducir a 220 km/h. Para el mejor esfuerzo para conectar el significado habitual de "propiedad" con "la jerga de abogados", véase Bruce Ackerman, Private Property and the Constitution (New Haven: Yale University Press, 1977), 26-27.
120. Al describir la manera en que la ley afecta a las otras tres modalidades, no pretendo sugerir que las otras tres no afecten a la ley. Obviamente sí que lo hacen. La única diferencia de la ley es que ella sola habla como si tuviera el derecho a cambiar conscientemente las otras tres. El derecho de las otras tres se expresa con mayor timidez. Véase Lawrence Lessig, Code: And Other Laws of Cyberspace (New York: Basic Books, 1999): 90-95; Lawrence Lessig, “The New Chicago School”, Journal of Legal Studies, June 1998.
121. Alguna gente se opone a esta forma de hablar sobre la "libertad". Se oponen porque su centro de atención cuando consideran las restricciones que existen en un momento en particular son restricciones impuestas exclusivamente por el gobierno. Por ejemplo, si una tormenta destruye un puente, esta gente piensa que no tiene sentido decir que se haya limitado la libertad de nadie. Las aguas se han llevado un puente por delante y es más difícil ir de un lado a otro. Hablar de esto como de una pérdida de libertad, dicen, es confundir la materia de la política con los caprichos de la vida cotidiana.
No pretendo negar el valor de esta visión más estrecha, que depende del contexto de estudio. Sin embargo, pretendo argumentar contra quien insista que esta visión más estrecha es la única visión correcta de la libertad. Como ya argumenté en Código, venimos de una larga tradición de pensamiento político con un centro de atención más amplio que la estrecha cuestión de qué hizo el gobierno cuándo. John Stuart Mill defendió la libertad de expresión, por ejemplo, de la tiranía de las mentes estrechas, no del miedo a la persecución del gobierno; John Stuart Mill, On Liberty (Indiana: Hackett Publishing Co., 1978), 19. John R. Commons defendedió de una forma famosa la libertad económica de la fuerza laboral de las restricciones impuestas por el mercado; John R. Commons, “The Right to Work”, en Malcom Rutherford y Warren J. Samuels, eds., John R. Commons: Selected Essays (London: Routledge: 1997), 62. La Ley de Estadounidenses con Discapacidades incrementa la libertad de la gente con discapacidades físicas cambiando la arquitectura de determinados espacios públicos, facilitando así el acceso a ellos; 42 United States Code, section 12101 (2000). Cada una de estas intervenciones para cambiar las condiciones existentes cambia la libertad de un determinado grupo. El efecto de esas intervenciones debería tenerse en cuenta para comprender la libertad de hecho con la que puede contar cada uno de estos grupos.
122. Véase Geoffrey Smith, “Film vs. Digital: Can Kodak Build a Bridge?” BusinessWeek online, 2 de agosto de 1999, disponible en el enlace #23. Para un análisis más reciente de lugar de Kodak en el mercado, véase Chana R. Schoenberger, “Can Kodak Make Up for Lost Moments?” Forbes.com, 6 de octubre de 2003, disponible en el enlace #24.
123. Fred Warshofsky, The Patent Wars (New York: Wiley, 1994), 170-71.
124. Véase, por ejemplo, James Boyle, “A Politics of Intellectual Property: Environmentalism for the Net?” Duke Law Journal 47 (1997): 87.
125. William W. Crosskey, Politics and the Constitution in the History of the United States (London: Cambridge University Press, 1953), vol. 1, 485-86: "extinguiendo, por simple implicación de la 'ley suprema del país', los derechos a perpetuidad que los autores tenían o algunos suponían que tenían bajo el derecho consuetudinario" (mis cursivas).
126. Aunque se publicaron 13.000 títulos en los Estados Unidos entre 1790 y 1799, sólo se produjeron 556 registros de copyright; John Tebbel, A History of Book Publishing in the United States, vol. 1, The Creation of an Industry, 1630-1865 (New York: Bowker, 1972), 141. De las 21.000 impresiones de las que hay noticia antes de 1790, sólo doce fueron registradas bajo copyright bajo la ley de 1790; William J. Maher, Copyright Term, Retrospective Extension and the Copyright Law of 1790 in Historical Context, 7-10 (2002), disponible en el enlace #25. Así, la abrumadora mayoría de las obras caían inmediatamente en el dominio público. Incluso aquellas obras con copyright caían en el dominio público rápidamente, debido a que el plazo del copyright era corto. El plazo inicial del copyright era catorce años, con la opción de renovarlo por otros catorce años más. Copyright Act of May 31, 1790, §1, 1 stat. 124.
127. Pocos dueños de copyright decidieron renovar sus copyrights. Por ejemplo, de los 25.006 copyrights registrados en 1883, sólo 894 fueron renovados en 1910. Para un análisis año por año de las tasas de renovación, véase Barbara A. Ringer, “Study No. 31: Renewal of Copyright”, Studies on Copyright, vol. 1 (New York: Practicing Law Institute, 1963), 618. Para un análisis más reciente y exhaustivo, véase William M. Landes and Richard A. Posner, “Indefinitely Renewable Copyright”, University of Chicago Law Review 70 (2003): 471, 498-501, y las cifras que lo acompañan.
128. See Ringer, ch. 9, n. 2.
129. Estas estadísticas están minimizadas. Entre los años 1910 y 1962 (el primer año en que se extendió el plazo de renovación), el plazo medio nunca fue superior a treinta y dos años, y tenía una media de treinta años. Véase Landes and Posner, “Indefinitely Renewable Copyright”, loc. cit.
130. Véase Thomas Bender and David Sampliner, “Poets, Pirates, and the Creation of American Literature”, 29 New York University Journal of International Law and Politics 255 (1997), y James Gilraeth, ed., Federal Copyright Records, 1790-1800 (U.S. G.P.O., 1987).
131. Jonathan Zittrain, “The Copyright Cage”, Legal Affairs, July/August 2003, disponible en el enlace #26.
132. El profesor Rubenfeld ha presentado un convincente argumento constitucional sobre la diferencia que la ley del copyright debería dibujar (desde la perspectiva de la Primera Enmienda) entre las meras "copias" y las obras derivadas. Véase Jed Rubenfeld, “The Freedom of Imagination: Copyright's Constitutionality”, Yale Law Journal 112 (2002): 1-60 (véase especialmente pp. 53-59).
133. Ésta es una simplificacion de la ley, pero no demasiado grande. La ley ciertamente regula más que las "copias"--una interpretación en público de una canción con copyright, por ejemplo, está regulada incluso si una interpretación en si no crea una copia; 17 United States Code, section 106(4). Y ciertamente ha veces no regula una "copia"; 17 United States Code, sección 112(a). Pero la presunción bajo la ley actual (que regula las "copias"; 17 United States Code, section 102) es que si hay una copia,hay un derecho.
134. Así, mi argumento no es que en cada espacio al que se expiende la ley del copyright debamos revocarla. Es, por contra, que deberíamos tener un buen argumento para extenderla a donde lo hace, y que no deberíamos determinar su alcance en función de cambios arbitrarios y automáticos causados por la tecnología.
135. No quiero decir "naturaleza" en el sentido de que no podría ser diferente, sino que en su presente realización implica una copia. Las redes ópticas no necesitan hacer copias de los contenidos que transmiten, y se podría diseñar una red digital que borrara cualquier cosa que copiara de manera que permaneciera el mismo número de copias.
136. Véase David Lange, “Recognizing the Public Domain”, Law and Contemporary Problems 44 (1981): 172-73.
137. Ibid. Véase también Vaidhyanathan, Copyrights and Copywrongs, 1-3.
138. En principio, un contrato debería imponerme un requisito. Podría, por ejemplo, comprarte un libro que incluya un contrato que dice que lo leeré sólo tres veces, o que prometo leerlo sólo tres veces. Pero esa obligación (y los límites para crear semejante obligación) vendrían del contrato, no de la ley de copyright, y las obligaciones contractuales no pasarían necesariamente a cualquiera que comprara más tarde el libro.
139. Véase Pamela Samuelson, “Anticircumvention Rules: Threat to Science”, Science 293 (2001): 2028; Brendan I. Koerner, “Play Dead: Sony Muzzles the Techies Who Teach a Robot Dog New Tricks”, American Prospect, 1 de enero de 2002; “Court Dismisses Computer Scientists' Challenge to DMCA”, Intellectual Property Litigation Reporter, 11 de diciembre de 2001; Bill Holland, “Copyright Act Raising Free-Speech Concerns”, Billboard, 26 de mayo de 2001; Janelle Brown, “Is the RIAA Running Scared?” Salon.com, 26 de abril de 2001; Electronic Frontier Foundation, “Frequently Asked Questions about Felten and USENIX v. RIAA Legal Case”, disponible en el enlace #27.
140. Sony Corporation of America contra Universal City Studios, Inc., 464 U.S. 417, 455 fn. 27 (1984). Rogers nunca cambió de opinión con respecto a los reproductores de video. Véase James Lardner, Fast Forward: Hollywood, the Japanese, and the Onslaught of the VCR (New York: W. W. Norton, 1987), 270-71.
141. Para un análisis temprano que adivinaba múltiples aspectos de lo que vendría, véase Rebecca Tushnet, “Legal Fictions, Copyright, Fan Fiction, and a New Common Law”, Loyola of Los Angeles Entertainment Law Journal 17 (1997): 651.
142. FCC Oversight: Hearing Before the Senate Commerce, Science and Transportation Committee, 108th Cong., 1st sess. (22 de mayo de 2003) (declaración del senador John McCain).
143. Lynette Holloway, “Despite a Marketing Blitz, CD Sales Continue to Slide”, New York Times, 23 de diciembre de 2002.
144. Molly Ivins, “Media Consolidation Must Be Stopped”, Charleston Gazette, 31 de mayo de 2003.
145. James Fallows, “The Age of Murdoch”, Atlantic Monthly (September 2003): 89.
146. Leonard Hill, “The Axis of Access”, remarks before Weidenbaum Center Forum, “Entertainment Economics: The Movie Industry”, St. Louis, Missouri, 3 April 2003 (transcripción de los comentarios preparados disponibles en el enlace #28; para la historia de Lear, no incluida en los comentarios preparados, véase el enlace #29).
147. NewsCorp./DirecTV Merger and Media Consolidation: Hearings on Media Ownership Before the Senate Commerce Committee, 108th Cong., 1st sess. (2003) (testimonio de Gene Kimmelman en nombre de Consumers Union and the Consumer Federation of America), disponible en el enlace #30. Kimmelman cita a Victoria Riskin, presidenta de Writers Guild of America, West, en sus Remarks at FCC En Banc Hearing, Richmond, Virginia, 27 de febrero de 2003.
148. Ibid.
149. “Barry Diller Takes on Media Deregulation”, Now with Bill Moyers, Bill Moyers, 25 de abril de 2003, transcripcción editada disponible en el enlace #31.
150. Clayton M. Christensen, The Innovator's Dilemma: The Revolutionary National Bestseller that Changed the Way We Do Business (Cambridge: Harvard Business School Press, 1997). Christensen reconoce que la idea la sugirió por primera vez la decana Kim Clark. Véase Kim B. Clark, “The Interaction of Design Hierarchies and Market Concepts in Technological Evolution”, Research Policy 14 (1985): 235-51. Para un estudio más reciente, véase Richard Foster y Sarah Kaplan, Creative Destruction: Why Companies That Are Built to Last Underperform the Market—and How to Successfully Transform Them (New York: Currency/Doubleday, 2001).
151. El Marijuana Policy Project, en febrero de 2003, buscaba insertar anuncios que directamente respondieran a la serie de Nick y Norm en emisoras dentro del área de Washington D.C. Comcast rechazó los anuncios como "contrarios a su política". La estación local afiliada a NBC, WRC, rechazó los anuncios sin ni siquiera revisarlos. La emisora local afiliada a la ABC, WJOA, originalmente accedió a emitir los anuncios y aceptó pagos por hacerlo, pero más tarde decidió no emitir los anuncios y devolver los pagos recibidos. Entrevista con Neal Levine, 15 de octubre de 2003.
Estas restricciones, por supuesto, no están limitadas a la política de las drogas. Por ejemplo, Nat Ives, “On the Issue of an Iraq War, Advocacy Ads Meet with Rejection from TV Networks”, New York Times, 13 de marzo de 2003, C4. Aparte del tiempo en antena relacionado con las elecciones hay muy poco que la FCC o los tribunales quieran hacer para igualar el campo de juego. Para un panorama general, véase Rhonda Brown, “Ad Hoc Access: The Regulation of Editorial Advertising on Television and Radio”, Yale Law and Policy Review 6 (1988): 449-79, y para un resumen más reciente de la posición de la FCC y los tribunales, véase Radio-Television News Directors Association contra FCC, 184 F. 3d 872 (D.C. Cir. 1999). Las autoridades municipales ejercen la misma autoridad que las grandes cadenas. En un ejemplo reciente de San Francisco, la empresa de transportes municipales de San Francisco rechazó un anuncio que criticaba sus autobuses diesel. Phillip Matier and Andrew Ross, “Antidiesel Group Fuming After Muni Rejects Ad”, SFGate.com, 16 de junio de 2003, disponible en el enlace #32. La base era que las críticas eran "demasiado polémicas".
152. Siva Vaidhyanathan captura una idea similar en sus "cuatro capitulaciones" de la ley del copyright en la era digital. Véase Vaidhyanathan, 159-60.
153. La contribución individual más importante del movimiento del realismo legal fue demostrar que todos los derechos de propiedad son siempre diseñados para equilibrar los intereses públicos y privados. Véase Thomas C. Grey, “The Disintegration of Property”, en Nomos XXII: Property, J. Roland Pennock y John W. Chapman, eds. (New York: New York University Press, 1980).
154. H. G. Wells, “The Country of the Blind” (1904, 1911). Véase H. G. Wells, The Country of the Blind and Other Stories, Michael Sherborne, ed. (New York: Oxford University Press, 1996).
155. Para un resumen excelente, véase el informe preparado por GartnerG2 y el Berkman Center for Internet and Society at Harvard Law School, “Copy- right and Digital Media in a Post-Napster World”, 27 de junio de 2003, disponible en el enlace #33. Los congresistas John Conyers Jr. (D-Mich.) y Howard L. Berman (D-Calif.) han introducido un proyecto de ley que trataría la copia on-line no autorizada como un delito criminal con penas que podrían llegar a cinco años de prisión; véase Jon Healey, “House Bill Aims to Up Stakes on Piracy”, Los Angeles Times, 17 de julio de 2003, disponible en el enlace #34. Las penas civiles están fijadas en la actualidad en 150.000 por canción copiada. Para un desafío legal más reciente (y fracasado) a la demanda de la RIAA de que un ISP revele la identidad de un usuario acusado de compartir más de 600 canciones a través de una computadora familiar, véase RIAA contra Verizon Internet Services (In re. Verizon Internet Services), 240 F. Supp. 2d 24 (D.D.C. 2003). Un usuario semejante podría enfrentarse a responsabilidades legales que podrían llegar a 90 millones de dólares. Semejantes cifras astronómicas le proporcionan a la RIAA un poderoso arsenal en su persecución de quienes intercambian ficheros. Acuerdos que van de 12.000 a 17.000 dólares para cuatro estudiantes acusados de intercambio masivo de ficheros en redes universitarias deben haber parecido una bagatela al lado de los 98.000 millones que la RIAA podría buscar si el asunto llegara a los tribunales. Véase Elizabeth Young, “Downloading Could Lead to Fines”, redandblack.com, 26 de agosto de 2003, disponible en el enlace #35. Para un ejemplo de como la RIAA toma como objetivo el intercambio de ficheros entre estudiantes, y las citaciones dirigidas a las universidades para que revelaran las identidades de los estudiantes que intercambiaban ficheros, véase James Collins, “RIAA Steps Up Bid to Force BC, MIT to Name Students”, Boston Globe, 8 de agosto de 2003, D3, disponible en el enlace #36.
156. WIPO and the DMCA One Year Later: Assessing Consumer Access to Digital Entertainment on the Internet and Other Media: Hearing Before the subcommittee on Telecommunications, Trade, and Consumer Protection, House Committee on Commerce, 106th Cong. 29 (1999) (declaración de Peter Harter, vicepresidente, Global Public Policy and Standards, EMusic.com), disponible en LEXIS, Federal Document Clearing House Congressional Testimony File.
157. Véase Lynne W. Jeter, Disconnected: Deceit and Betrayal at WorldCom (Hoboken, N.J.: John Wiley & Sons, 2003), 176, 204; para detalles del acuerdo, véase el comunicado de prensa de MCI, “MCI Wins U.S. District Court Approval for SEC Settlement” (7 de julio de 2003), disponible en el enlace #37.
158. El proyecto de ley, modelado a partir del modelo de reforma del sistema de agravios californiano fue aprobado en el Congreso, pero derrotado en una votación del Senado en julio de 2003. Para un panorama general, véase Tanya Albert, “Measure Stalls in Senate: 'We'll Be Back,' Say Tort Reformers”, amednews.com, 28 de julio de 2003, disponible en el enlace #38, y “Senate Turns Back Malpractice Caps”, CBSNews.com, 9 de julio de 2003, disponible en el enlace #39. El presidente Bush ha seguido presionando a favor de una reforma del sistema de agravios en los últimos meses.
159. Véase Danit Lidor, “Artists Just Wanna Be Free”, Wired, 7 de julio de 2003, disponible en el enlace #40. Para una panorámica de la exhibición, véase el enlace #41.
160. Véase Joseph Menn, “Universal, EMI Sue Napster Investor”, Los Angeles Times, 23 de abril de 2003. Para un argumento paralelo acerca de los efectos en la innovación en la distribución musical, véase Janelle Brown, “The Music Revolution Will Not Be Digitized”, Salon.com, 1 de junio de 2001, disponible en el enlace #42. Véase también Jon Healey, “Online Music Services Besieged”, Los Angeles Times, 28 de mayo de 2001.
161. Rafe Needleman, “Driving in Cars with MP3s”, Business 2.0, 16 de junio de 2003, disponible en el enlace #43. Gracias al Dr. Mohammad Al-Ubaydli por este ejemplo.
162. “Copyright and Digital Media in a Post-Napster World”, GartnerG2 y el Berkman Center for Internet and Society at Harvard Law School (2003), 33-35, disponible en el enlace #44.
163. GartnerG2, 26-27.
164. Véase David McGuire, “Tech Execs Square Off Over Piracy”, Newsbytes, 28 de february de 2002 (Entertainment).
165. Jessica Litman, Digital Copyright (Amherst, N.Y.: Prometheus Books, 2001).
166. La única excepción entre los circuitos judiciales se halla en Recording Industry Association of America (RIAA) contra Diamond Multimedia Systems, 180 F. 3d 1072 (9th Cir. 1999). Allí el tribunal de apelación para el noveno distrito razonó que lo que los fabricantes de un reproductor portátil de MP3s no eran responsables de colaboración en violación de copyright por un aparato que es incapaz de grabar o redistribuir música (un aparato cuya única función de copia es hacer portátil un archivo músical ya almacenado en el disco duro del usuario).
Al nivel de los tribunales de distrito, la única excepción se halla en Metro-Goldwyn-Mayer Studios, Inc. contra Grokster, Ltd., 259 F. Supp. 2d 1029 (C.D. Cal., 2003), donde el tribunal halló que el vínculo entre el distribuidor y la conducta de un usuario dada estaba demasiado atenuado como para hacer al distribuidor responsable de responsabilidades de colaboración o sustitución por violación de copyright.
167. Por ejemplo, en julio de 2002, el congresista Howard Berman presentó la Peer-to-Peer Piracy Prevention Act (H.R. 5211), que daría inmunidad a los dueños de copyright frente a daños hechos a computadoras cuando los dueños de copyright usaran tecnología para detener la violación del copyright. En agosto de 2002, el congresista Billy Tauzin presentó un proyecto de ley que ordenaba que las tecnologías capaces de re-emitir copias digitales de películas emitidas en televisión (es decir, ordenadores) respetaran una "señal de emisión" que imposibilitaría la copia de esos contenidos. Y en marzo del mismo año, el Senador Fritz Hollings presentó la Consumer Broadband and Digital Television Promotion Act, que hacía obligatoria tecnología de protección del copyright en todos los aparatos de medios audiovisuales. Véase GartnerG2, “Copyright and Digital Media in a Post-Napster World”, 27 de junio de 2003, 33-34, disponible en el enlace #44.
168. Lessing, 239.
169. Ibid., 229.
170. Este ejemplo se derivó de las tarifas fijadas por el procedimiento original del Copyright Arbitration Royalty Panel (CARP), y está sacado de un ejemplo ofrecido por el profesor William Fisher. Conference Proceedings, iLaw (Stanford), 3 de julio de 2003, en mano del autor. Los profesores Fisher and Zittrain dieron testimonio en el procedimiento de la CARP que fue finalmente rechazado. Véase Jonathan Zittrain, Digital Performance Right in Sound Recordings and Ephemeral Recordings, Docket No. 2000-9, CARP DTRA 1 y 2, disponible en el enlace #45.
Para un excelente análisis que expresa una idea similar, véase Randal C. Picker, “Copyright as Entry Policy: The Case of Digital Distribution”, Antitrust Bulletin (Verano/Otoño 2002): 461: “Esto no es una confusión, éstos son anticuadas barreras de entrada. Las emisoras de radio analógica son protegidas de los nuevos participantes digitales, reduciendo la entrada en la radio y la diversidad. Sí, esto se hace en nombre de conseguir royalties para los dueños de copyrights, pero de haber estado ausente la acción de poderosos intereses privados, esto se podría haber hecho de una forma neutral".
171. Mike Graziano y Lee Rainie, “The Music Downloading Deluge”, Pew Internet and American Life Project (24 de abril de 2001), disponible en el enlace #46. El Pew Internet and American Life Project informó de que 37 millones de estadounidenses habían descargado archivos musicales de Internet para principios de 2001.
172. Alex Pham, “The Labels Strike Back: N.Y. Girl Settles RIAA Case”, Los Angeles Times, 10 de septiembre de 2003, Business.
173. Jeffrey A. Miron and Jeffrey Zwiebel, “Alcohol Consumption During Prohibition”, American Economic Review 81, no. 2 (1991): 242.
174. National Drug Control Policy: Hearing Before the House Government Reform Committee, 108th Cong., 1st sess. (5 de marzo 2003) (declaración de John P. Walters, director de National Drug Control Policy).
175. Véase James Andreoni, Brian Erard, y Jonathon Feinstein, “Tax Compliance”, Journal of Economic Literature 36 (1998): 818 (visión panorámica de la literatura sobre la conformidad económica).
176. Véase Frank Ahrens, “RIAA's Lawsuits Meet Surprised Targets; Single Mother in Calif., 12-Year-Old Girl in N.Y. Among Defendants”, Washington Post, 10 de septiembre de 2003, E1; Chris Cobbs, “Worried Parents Pull Plug on File 'Stealing'; With the Music Industry Cracking Down on File Swapping, Parents are Yanking Software from Home PCs to Avoid Being Sued”, Orlando Sentinel Tribune, 30 de agosto de 2003, C1; Jefferson Graham, “Recording Industry Sues Parents”, USA Today, 15 de septiembre de 2003, 4D; John Schwartz, “She Says She's No Music Pirate. No Snoop Fan, Either”, New York Times, 25 de septiembre de 2003, C1; Margo Varadi, “Is Brianna a Criminal?” Toronto Star, 18 de septiembre de 2003, P7.
177. Véase “Revealed: How RIAA Tracks Downloaders: Music Industry Discloses Some Methods Used”, CNN.com, disponible en el enlace #47.
178. Véase Jeff Adler, “Cambridge: On Campus, Pirates Are Not Penitent”, Boston Globe, 18 de mayo de 2003, City Weekly, 1; Frank Ahrens, “Four Students Sued over Music Sites; Industry Group Targets File Sharing at Colleges”, Washington Post, 4 de abril de 2003, E1; Elizabeth Armstrong, “Students 'Rip, Mix, Burn' at Their Own Risk”, Christian Science Monitor, 2 de septiembre de 2003, 20; Robert Becker and Angela Rozas, “Music Pirate Hunt Turns to Loyola; Two Students Names Are Handed Over; Lawsuit Possible”, Chicago Tribune, 16 de julio de 2003, 1C; Beth Cox, “RIAA Trains Antipiracy Guns on Universities”, Internet News, 30 de enero de 2003, disponible en el enlace #48; Benny Evangelista, “Download Warning 101: Freshman Orientation This Fall to Include Record Industry Warnings Against File Sharing”, San Francisco Chronicle, 11 de agosto de 2003, E11; “Raid, Letters Are Weapons at Universities”, USA Today, 26 de septiembre de 2000, 3D.
179. Hay un paralelo aquí con la pornografía que es un poco difícil de describir, pero que es convincente. Un fenómeno que Internet creó fue un mundo de pornógrafos no comerciales--gente que estaba distribuyendo porno pero que no estaba ganando directa o indirectamente de esa distribución. Esa clase no existía antes de que naciera Internet porque los costes de distribuir porno eran muy altos. Sin embargo, esta clase de distribuidores recibieron atención especial en el Tribunal Supremo, cuando el Tribunal anuló la Communications Decency Act de 1996. Fue en parte debido a la carga de los hablantes no comerciales que se halló que el estatuto excedía el poder del Congreso. La misma idea se podría haber expresado acerca de los editores no comerciales después de la llegada de Internet. Los Eric Eldred del mundo eran extremadamente pocos antes de Internet. Sin embargo, uno pensaría que es al menos igual de importante proteger a los Eldreds del mundo que proteger a los pornógrafos no comerciales.
180. El texto completo es: “Sonny [Bono] quería que el plazo de la protección del copyright durara para siempre. Mi equipo me informa que semejante cambio violaría la Constitución. Les invito a todos ustedes a trabajar conmigo para fortalecer nuestras leyes de copyright de todas las maneras que tengamos disponibles. Como ustedes saben, también hay una propuesta de Jack Valenti en favor de un plazo que dure para siempre menos un día. Quizás la Comisión pueda mirarla en la próxima reunión del Congreso” 144 Cong. Rec. H9946, 9951-2 (7 de octubre de 1998).
181. Associated Press, “Disney Lobbying for Copyright Extension No Mickey Mouse Effort; Congress OKs Bill Granting Creators 20 More Years”, Chicago Tribune, 17 de octubre de 1998, 22.
182. Véase Nick Brown, “Fair Use No More?: Copyright in the Information Age”, disponible en el enlace #49.
183. Alan K. Ota, “Disney in Washington: The Mouse That Roars”, Congressional Quarterly This Week, 8 de agosto de 1990, disponible en el enlace #50.
184. Los Estados Unidos contra Lopez, 514 U.S. 549, 564 (1995).
185. Los Estados Unidos contra Morrison, 529 U.S. 598 (2000).
186. Si es un principio sobre poderes enumerados, entonces el principio se sigue de un poder enumerado a otro. El punto que animó la cuestión en el contexto de la Cláusual de Comercio fue que la interpretación ofrecida por el gobierno permitiría que éste tuviera un poder ilimitado para regular el comercio--a pesar de la limitación al comercio interestatal. La misma idea es cierta en el contexto de la Cláusula de Copyright. Aquí también la interpretación del gobierno permitiría que éste tuviera un poder ilimitado para regular copyrights--a pesar de la limitación a "un tiempo limitado".
187. Escrito de la Nashville Songwriters Association, Eldred contra Ashcroft, 537 U.S. 186 (2003) (No. 01-618), n.10, disponible en el enlace #51.
188. La cifra del 2% es una extrapolación del estudio del Servicio de Investigación del Congreso, a la luz de la gama estimada de renovación. Véase Escrito de los demandantes, Eldred contra Ashcroft, 7, disponible en el enlace #52.
189. Véase David G. Savage, “High Court Scene of Showdown on Copyright Law", Los Angeles Times, 6 de octubre de 2002; David Streitfeld, “Classic Movies, Songs, Books at Stake; Supreme Court Hears Arguments Today on Striking Down Copyright Extension”, Orlando Sentinel Tribune, 9 de octubre de 2002.
190. Brief of Hal Roach Studios and Michael Agee as Amicus Curiae Supporting the Petitoners, Eldred v. Ashcroft, 537 U.S. 186 (2003) (No. 01- 618), 12. Véase también Brief of Amicus Curiae filed on behalf of Petitioners by the Internet Archive, Eldred v. Ashcroft, disponible en el enlace #53.
191. Jason Schultz, “The Myth of the 1976 Copyright 'Chaos' Theory”, 20 de diciembre de 2002, disponible en el enlace #54.
192. Escrito de Amici Dr. Seuss Enterprise et al., Eldred v. Ashcroft, 537 U.S. 186 (2003) (No. 01-618), 19.
193. Dinitia Smith, “Immortal Words, Immortal Royalties? Even Mickey Mouse Joins the Fray", New York Times, 28 de marzo de 1998, B7.
194. Hasta decreto-ley de Berlin de la Convención de Berna, las legislaciones nacionales de copyright a veces hacían que la protección dependiera del cumplimento de formalidades tales como registro, depósito y anexión de una declaración de copyright por parte del autor. Sin embargo, comenzando con la ley de 1908, cada texto de la Convención ha concedido que "el gozo y ejercicio" de los derechos garantizados por la Convención "no estarán sujetos a ninguna formalidad". La prohibición de formalidades está actualmente materializada en el Artículo 5(2) del Texto de París de la Convención de Berna. Muchos países continúan imponiendo el requisito de alguna forma de depósito o registro, aunque no como condición para el copyright. La ley francesa, por ejemplo, exige el depósito de copias de obras en depósitos nacionales, principalmente el Museo Nacional. Copias de libros publicadas en el Reino Unido deben depositarse en la Biblioteca Británica. La Ley de Copyright alemana proporciona un Registro de Autores, donde el nombre verdadero del autor debe estar archivado en el caso de obras anónimas o con pseudónimo. Paul Goldstein, International Intellectual Property Law, Cases and Materials (New York: Foundation Press, 2001), 153-54.
195. Commission on Intellectual Property Rights, “Final Report: Integrating Intellectual Property Rights and Development Policy" (London, 2002), disponible en el enlace #55. Según la Organización Mundial de la Salud en un comunicado de prensa difundido el 9 de julio de 2002, solamente 230.000 de los 6 millones que necesitan medicamentos en los países en vías de desarrollo los reciben--y la mitad de ellos están en Brasil.
196. Véase Peter Drahos con John Braithwaite, Information Feudalism: Who Owns the Knowledge Economy? (New York: The New Press, 2003), 37.
197. International Intellectual Property Institute (IIPI), Patent Protection and Access to HIV/AIDS Pharmaceuticals in Sub-Saharan Africa, a Report Prepared for the World Intellectual Property Organization (Washington, D.C., 2000), 14, disponible en el enlace #56. Para un relato de primera mano de la lucha sobre Sudáfrica, véase Hearing Before the Subcommittee on Criminal Justice, Drug Policy, and Human Resources, House Committee on Government Reform, H. Rep., 1st sess., Ser. No. 106-126 (22 de julio de 1999), 150-57 (declaración de James Love).
198. International Intellectual Property Institute (IIPI), Patent Protection and Access to HIV/AIDS Pharmaceuticals in Sub-Saharan Africa, a Report Prepared for the World Intellectual Property Organization (Washington, D.C., 2000), 15.
199. Véase Sabin Russell, “New Crusade to Lower AIDS Drug Costs: Africa's Needs at Odds with Firms' Profit Motive", San Francisco Chronicle, 24 de mayo de 1999, A1, disponible en el enlace #57 (“las licencias obligatorias y los mercados grises suponen una amenaza a todo el sistema de protección de la propiedad intelectual"); Robert Weissman, “AIDS and Developing Countries: Democratizing Access to Essential Medicines", Foreign Policy in Focus 4:23 (agosto 1999), disponible en el enlace #58 (describiendo la política de los EE.UU.); John A. Harrelson, “TRIPS, Pharmaceutical Patents, and the HIV/AIDS Crisis: Finding the Proper Balance Between Intellectual Property Rights and Compassion, a Synopsis", Widener Law Symposium Journal (Spring 2001): 175.
200. Jonathan Krim, “The Quiet War over Open-Source", Washington Post, 21 de agosto de 2003, E1, disponible en el enlace #59; William New, “Global Group's Shift on 'Open Source' Meeting Spurs Stir”, National Journal's Technology Daily, 19 de agosto de 2003, disponible en el enlace #60; William New, “U.S. Official Opposes 'Open Source' Talks at WIPO", National Journal's Technology Daily, 19 de agosto 2003, disponible en el enlace #61.
201. He de revelar que yo fui una de las personas que le pidió a la WIPO la reunión.
202. La posición de Microsoft sobre el software libre y de código abierto es más sofisticada. Como ha afirmado repetidas veces, no tiene ningún problema con software de "código abierto" o software en el dominio público. La principal oposición de Microsoft al "software libre" licenciado bajo una licencia "copyleft", es decir, una licencia que requiere que el que la recibe adopte los mismos términos en cualquier obra derivada. Véase Bradford L. Smith, “The Future of Software: Enabling the Marketplace to Decide", Government Policy Toward Open Source Software (Washington, D.C.: AEI-Brookings Joint Center for Regulatory Studies, American Enterprise Institute for Public Policy Research, 2002), 69, disponible en el enlace #62. Véase también Craig Mundie, vicepresidente senior de Microsoft, The Commercial Software Model, discusión en la New York University Stern School of Business (3 de mayo de 2001), disponible en el enlace #63.
203. Krim, “The Quiet War over Open-Source”, disponible en el enlace #64.
204. Véase Drahos con Braithwaite, Information Feudalism, 210-20.
205. John Borland, “RIAA Sues 261 File Swappers”, CNET News.com, 8 de septiembre 2003, disponible en el enlace #65; Paul R. La Monica, “Music Industry Sues Swappers”, CNN/Money, 8 de septiembre de 2003, disponible en el enlace #66; Soni Sangha y Phyllis Furman con Robert Gearty, “Sued for a Song, N.Y.C. 12-Yr-Old Among 261 Cited as Sharers", New York Daily News, 9 de septiembre de 2003, 3; Frank Ahrens, “RIAA's Lawsuits Meet Surprised Targets; Single Mother in Calif., 12-Year-Old Girl in N.Y. Among Defendants", Washington Post, 10 de septiembre de 2003, E1; Katie Dean, “Schoolgirl Settles with RIAA", Wired News, 10 de septiembre de 2003, disponible en el enlace #67.
206. Jon Wiederhorn, “Eminem Gets Sued . . . by a Little Old Lady", mtv.com, 17 de septiembre de 2003, disponible en el enlace #68.
207. Kenji Hall, Associated Press, “Japanese Book May Be Inspiration for Dylan Songs", Kansascity.com, 9 de julio de 2003, disponible en el enlace #69.
208. “BBC Plans to Open Up Its Archive to the Public", comunicado de prensa de la BBC, 24 de agosto de 2003, disponible en el enlace #70.
209. “Creative Commons and Brazil", Creative Commons Weblog, 6 de agosto de 2003, disponible en el enlace #71.
210. Véase, por ejemplo, Marc Rotenberg, “Fair Information Practices and the Architecture of Privacy (What Larry Doesn't Get)", Stanford Technology Law Review 1 (2001): par. 6-18, disponible en el enlace #72 (describiendo ejemplos en los que la tecnología define la política de privacidad). Véase también Jeffrey Rosen, The Naked Crowd: Reclaiming Security and Freedom in an Anxious Age (New York: Random House, 2004) (delineando las concesiones mútuas entre la tecnología y la privacidad).
211. Willful Infringement: A Report from the Front Lines of the Real Culture Wars (2003), producido por Jed Horovitz, dirigido por Greg Hittelman, una producción Fiat Lucre, disponible en el enlace #72.
212. La propuesta que estoy presentando aquí se aplicaría únicamente a las obras estadounidenses. Obviamente, creo que sería beneficioso que otros países también adoptaran la misma idea.
213. Habría una complicación con las obras derivadas que no he resuelto aquí. En mi opinión, la ley de obras derivadas crea un sistema más complicado que lo que justifican los incentivos marginales que crea.
214. “A Radical Rethink", Economist, 366:8308 (25 de enero de 2003): 15, disponible en el enlace #74.
215. Department of Veterans Affairs, Veteran's Application for Compensation and/or Pension, VA Form 21-526 (OMB Approved No. 2900-0001), disponible en el enlace #75.
216. Benjamin Kaplan, An Unhurried View of Copyright (New York: Columbia University Press, 1967), 32.
217. Ibid., 56.
218. Paul Goldstein, Copyright's Highway: From Gutenberg to the Celestial Jukebox (Stanford: Stanford University Press, 2003), 187-216.
219. Véase, por ejemplo, “Music Media Watch", The J@pan Inc. Newsletter, 3 de abril de 2002, disponible en el enlace #76.
220. William Fisher, Digital Music: Problems and Possibilities (revisado por última vez el 10 de octubre de 2000), disponible en el enlace #77; William Fisher, Promises to Keep: Technology, Law, and the Future of Entertainment (de próxima aparición) (Stanford: Stanford University Press, 2004), capítulo 6, disponible en el enlace #78. El profesor Netanel ha propuesto una idea relacionada que dejaría el intercambio no comercial fuera del alcance del copyright y que establecería una compensación a los artistas para equilibrar cualquier pérdida. Véase Neil Weinstock Netanel, “Impose a Noncommercial Use Levy to Allow Free P2P File Sharing", disponible en el enlace #79. Para otras propuestas, véase Lawrence Lessig, “Who's Holding Back Broadband?” Washington Post, 8 de enero de 2002, A17; Philip S. Corwin en nombre de Sharman Networks, A Letter to Senator Joseph R. Biden, Jr., Chairman of the Senate Foreign Relations Committee, 26 de febrero de 2002, disponible en el enlace #80; Serguei Osokine, A Quick Case for Intellectual Property Use Fee (IPUF), 3 de marzo de 2002, disponible en el enlace #81; Jefferson Graham, “Kazaa, Verizon Propose to Pay Artists Directly", USA Today, 13 de mayo de 2002, disponible en el enlace #82; Steven M. Cherry, “Getting Copyright Right", IEEE Spectrum Online, 1 de julio de 2002, disponible en el enlace #83; Declan Mc-Cullagh, “Verizon's Copyright Campaign", CNET News.com, 27 de agosto de 2002, disponible en el enlace #84.
La propuesta de Fisher es muy similar a la propuesta de Richard Stallman para DAT. A diferencia de la de Fisher, según la propuesta de Stallman a los artistas de un modo directamente proporcional, aunque los artistas más populares recibirían más que los menos populares. De una forma típica en Stallman, su propuesta se adelanta al debate actual en algo así como una década. Véase el enlace #85.
221. Lawrence Lessig, “Copyright's First Amendment” (Melville B. Nimmer Memorial Lecture), UCLA Law Review 48 (2001): 1057, 1069-70.
222. Un buen ejemplo es la obra del profesor Stan Liebowitz. Hay que alabar a Liebowitz por su cuidadoso repaso de los datos sobre violación de copyright, lo cual lo llevó--dos veces-- a cuestionar su propia posición, formulada públicamente. Inicalmente predijo que las descargas perjudicarían sustancialmente a la industria. Después revisó esta opinión a la luz de los datos, y desde entonces ha vuelto a revisar su posición otra vez. Compárese Stan J. Liebowitz, Rethinking the Network Economy: The True Forces That Drive the Digital Marketplace (New York: Amacom, 2002), 173 (repasando su opinión original, pero expresando escepticismo) con Stan J. Liebowitz, “Will MP3s Annihilate the Record Industry?” documento de trabajo, junio de 2003, disponible en el enlace #86.
El cuidadoso análisis de Liebowitz es extremadamente valioso a la hora de calcular el efecto de la tecnología de intercambio de ficheros. En mi opinión, sin embargo, minimiza los costes del sistema legal. Véase, por ejemplo, Rethinking, 174-76.
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